Simplificación de un mapa de isobaras, de esos que sirven para representar los anticiclones, las borrascas y las presiones, para anunciar las fiestas de Bilbao en el año 2006.

Lavado de cara

De cuando el edificio del museo Guggenheim de Bilbao era la nueva cara de la ciudad: Disfraz de modernidad que ya no nos hemos quitado.

El edificio da para mucho. En este caso, la parte superior me parecía una cara femenina en un sentido, y una masculina al darle la vuelta.

Pensé que sería una metáfora simpática, pero los del jurado, -con esa gravedad con la que uno se los imagina-, debían estar hasta el gorro de ver Guggis por todas partes, y prefirieron elegir una mierda.