Dos fotografías solapadas para dar continuidad a una vista de edificios, y el cuadro pintado al óleo que se basó en la suma de esas dos fotos.

Desde la séptima
ciudades en la ciudad

En el año 2001 trabajaba en la séptima planta del edificio Lantik en Bilbao, cuando me surgió una oferta de trabajo en Madrid.

Me gustaban aquellas vistas. Así que, antes de irme, saqué una foto desde cada ventana para que juntas formaran un mosaico del entorno del edificio. Y a partir de un tramo de aquella serie de fotografías, en el año 2003 pinté este cuadro, al óleo, sobre un lienzo.

Tiene más de ilustración que de pintura. Creo me gusta más por eso.

Pero me gusta, sobre todo, porque representa la imagen del recuerdo: la indefinición de los detalles, y la visión onírica y bondadosa de la memoria.